Historia del Castillo del Papa Luna en Peñíscola

Castillo Peñíscola

Entre el mar Mediterráneo se abre paso una formación rocosa, originando una pequeña península, con favorables condiciones militares, sobre la cual, hace más de 700 años los templarios construyeron un colosal castillo, de vigorosos muros, culmen de una fortaleza mayor, en la cual se forjarían valerosos caballeros y sucederían siete siglos de historias y leyendas. 

Un asombroso castillo en el mar, popularmente conocido como «El Castillo del Papa Luna» en Peñíscola, pues allí se instauró la Santa Sede durante más de una época, a manos de Benedicto XIII, más conocido como el Papa Luna, un hombre que defendió con firmeza su papado, hasta las últimas consecuencias.

A finales del siglo XIX Peñíscola dejó de ser una formidable fortaleza militar para empezar a ser uno de los pueblos turísticos más visitados de España a partir del siglo XX. En este artículo te explicamos la historia del Castillo del Papa Luna en Peñíscola.

Cuando Peñíscola dejó de ser mora

La historia empieza con la entrega pacífica de Peñíscola al rey Jaime I en el año 1233, tras más de cinco siglos de dominio musulmán. En aquella época, se gestó la reconquista en la zona, y tras una serie de derrotas, los musulmanes claudicaron y acordaron la entrega pacífica de Peñíscola a cambio del mantenimiento de ciertas leyes y costumbres musulmanas, que debían ser respetadas.

No duró demasiado el respeto al pueblo musulmán, pues en el año 1251, Jaime I los despojó de sus posesiones para entregarlas a nuevos pobladores cristianos.

Más adelante, en 1294, su nieto, el rey Jaime II, negoció con la Orden del Temple el intercambio de Peñíscola, por Tortosa, pasando la primera a manos de los caballeros templarios.

Jaime I de Aragón, El Conquistador
Jaime I de Aragón, El Conquistador

Construcción del Castillo de Peñíscola y los caballeros templarios

En el año 1294 comenzaron las obras para la construcción del Castillo de Peñíscola, siendo la Orden del Temple promotora de la misma, concretamente, frey Berenguer de Cardona y frey Arnaldo de Banyuls.

Las obras no pudieron terminarse, pues en el año 1307 tuvo lugar una trágica persecución contra los templarios, por orden de Felipe IV El Hermoso, rey de Francia con el beneplácito del papa Clemente V, por el temor que les causaba el poder que estaba consiguiendo la Orden del Temple. Unos 40 templarios fuero ejecutados en la hoguera. Finalmente la Orden del Temple se disolvió por el papa en 1312 y el castillo de Peñíscola quedó inconcluso.

Su origen templario, marca en buena medida la historia del castillo.

Caballeros Templarios Castillo de Peñíscola

El origen de los Templarios

La Orden del Temple, militar y religiosa, fue fundada en el año 1118 por nueve caballeros franceses. Su objetivo principal fue proteger a los cristianos que peregrinaban a Jerusalén y recuperar el Santo Sepulcro, que durante siglos había estado bajo dominio musulmán.

Los caballeros templarios fueron característicos por portar un manto blanco y una cruz roja.

En poco tiempo, la Orden del Temple adquirió un enorme poder y recibió bulas y privilegios de la Santa Sede en Roma. En aquella época, los templarios construyeron numerosas fortalezas a lo largo del mar Mediterráneo, entre ellas, el Castillo de Peñíscola.

Caballeros Templarios Orden del Temple
Pintura de los Caballeros Templarios de la Orden del Temple

La vida de los templarios en el castillo

Los jóvenes, llegaban al Castillo de Peñíscola para formarse en educación militar y, algunos de ellos, ingresaban en la Orden del Temple. Allí, renunciaban a las mujeres y los hijos y se entregaban a la oración y la devoción a la Virgen María y los Santos. Eran personas formadas en diversas disciplinas, como las matemáticas o la astrología.

Los caballeros templarios renunciaban a todo lo superfluo, eran muy entregados y disciplinados. Se cuenta que, en la batalla, esperaban las órdenes del Maestre, superior jerárquico, y dada la orden de ataque, avanzaban cantando el salmo de David. Se decía de ellos que eran los primeros en el ataque y los últimos en la retirada.

La llegada del Papa Luna

Los siglos XIV y XV fueron ciertamente convulsos para la Santa Sede, que terminó dividida y regida simultáneamente por dos papas y un antipapa. Uno de ellos, Pedro de Luna, quien adquirió el nombre de Benedicto XIII, y fue conocido popularmente como «El Papa Luna», instauró la Santa Sede en Peñíscola en el año 1411 y hasta su muerte en el año 1423, motivo por el cual, popularmente se conoce como «El Castillo del Papa Luna en Peñíscola».

Tras la muerte del papa Clemente VII, Pedro de Luna fue legítimamente elegido como papa y tomó el nombre de Benedicto XIII. Sin embargo, eso no gustó a los franceses, pues Pedro de Luna era poco influenciable y además, había sido súbdito de la Corona de Aragón, históricamente enemiga de los franceses.

Castillo del Papa Luna en Peñíscola

Una Iglesia dividida

Hacía años que la Iglesia Católica estaba dividida. Fue un periodo conocido como el Cisma de Occidente. 

La llegada de Benedicto XIII tampoco la unió. El descontento de una parte muy importante de la Iglesia llevó a la instauración de un segundo papa Gregorio XII en el año 1406, que también generó cierto descontento, y como consecuencia de ello, un tercer papa, o antipapa, en el año 1409, Alejandro V, que moriría un año después y sería sucedido por Juan XXIII.

Finalmente, Benedicto XIII y Juan XXIII fueron depuestos en el Concilio de Constanza y Gregorio XII renunció en favor de la unidad de la Iglesia. Aunque Benedicto XIII siempre se consideró el papa legítimo, hasta las últimas consecuencias.

Firme defensor de su papado

Benedicto XIII fue ciertamente muy controvertido y se ganó muchos enemigos. Su papado únicamente fue reconocido por Castilla, Aragón y Sicilia.

La vida del Papa Luna (Benedicto XIII) estuvo marcada por una constante lucha por defender la legitimidad de su papado en un contexto muy complejo en la Iglesia Católica, que le generó muchísimos problemas. No obstante, Benedicto XIII se mantuvo firme ante todos sus enemigos, hasta el punto que de esa contumaz lucha nació la expresión «mantenerse en sus trece».

Finalmente, Benedicto XIII fue condenado como hereje y considerado una amenaza para la Iglesia. Perdió prácticamente todos los apoyos, incluidos el del rey de Aragón y el de su propio confesor, Vicente Ferrer.

Sufrió varios intentos de envenenamiento, entre ellos, uno en el año 1418 con unos dulces, que le dejó la salud muy debilitada. Finalmente, murió en 1423.

Foto del Castillo Papa Luna en Peñíscola
Foto del Castillo Papa Luna en Peñíscola

Visitar el Castillo del Papa Luna en Peñíscola

Una visita a este colosal castillo no te dejará indiferente. El precio de las entradas al Castillo de Peñíscola es de 5 euros para adultos y 3,5 para docentes y estudiantes. Los niños de menos de 8 años y las personas con discapacidad, tienen la entrada gratuita.

A tu disposición tienes una app que te cuenta la historia del castillo dividida en sus diversas estancias. También cuenta con audioguía.

El Castillo cuenta con dos plantas principalmente, aunque tiene varias terrazas desde las cuales podrás disfrutar de unas vistas maravillosas del pueblo de Peñíscola.

Puedes recorrer caballerizas, mazmorras, el patio de armas, la sacristía, dependencias pontificias y hasta la cocina. A continuación dejo unas imágenes tomadas en un soleado mes de enero de 2023.

Fotos del Castillo del Papa Luna en Peñíscola

Entrada Castillo Peñíscola
Visitar Castillo Papa Luna Peñíscola
Sacristía Castillo Papa Luna Peñíscola
Visita Castillo Papa Luna Peñíscola
Mirador Castillo de Peñíscola

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